Cambios de look durante la pandemia, ¿obligación o elección?

Con la llegada de la primavera y la subida de las temperaturas saltan todas las alarmas, ¡el verano está a la vuelta de la esquina! Pero este año, si cabe, la operación bikini ha resultado mucho más complicada que los anteriores.

Y es que, las restricciones impuestas para frenar la propagación del coronavirus han mantenido cerrados los gimnasios y tantos otros negocios, obligando a buena parte de los españoles a pasar su tiempo de ocio en casa, lo que ha hecho que durante lo que va de pandemia buena parte de ellos engordaran de media unos seis kilos. Unos kilos que resulta complicadísimo sacarse de encima.

Toca pues coger al toro por los cuernos, ponerse a hacer ejercicio y evitar las ricas tentaciones que no aportan más que calorías y grasas a un cuerpo que las acepta de buen grado.

Pero los kilos ganados durante el último año no han sido sino una consecuencia más de las múltiples que no solo los españoles, sino también el resto del mundo, han tenido que soportar.

Cosas tan usuales como acudir a un salón de belleza a peinarse, cortarse el pelo, teñirse o simplemente arreglarse las uñas se convirtieron en actos imposibles de llevar a cabo hace aproximadamente un año. 

El resultado, según los expertos de Lobelia Sagasta, “un auténtico desastre, pues muchos varones decidieron raparse el pelo ante la imposibilidad de mantener definido su corte de pelo, mientras que las féminas lo tuvieron aún más complicado, optando muchas por aplicarse un tinte de los que se puede adquirir en cualquier supermercado para tapar unas canas y raíces que no están acostumbradas a ver y, echando por tierra, todo sea dicho de paso, el bonito color que lucían en sus cabellos y las mechas que tanto las favorecían”. 

Pero no solo eso, sino que lo ocurrido durante el último año ha motivado que muchas mujeres opten por lucir su tono de pelo natural, prescindiendo de tintes y mechas y luciendo canas con una enorme naturalidad.

Sin embargo, este proceso que parece tan sencillo está muy lejos de serlo, ya que se requiere mucho tiempo para que el cabello crezca, especialmente cuando lo que se desea es lucir melena, por eso, “muchas mujeres optaron para cortarse el pelo más de lo habitual aprovechando el teletrabajo. No obstante, en el caso de que no se desee prescindir de la melena, pueden aplicarse mechas que disimulen la raíz”. 

La Covid-19 ha ejercido influencia en todos los ámbitos y los salones de belleza no han permanecido ajenos a ello.