Occidente al borde del precipicio: museos eliminan las cifras romanas porque la gente no las entiende

El Museo Carnavalet de París se despide de las cifras romanas. La institución dedicada a la historia de la capital francesa adoptará la numeración arábiga por un motivo bien simple: algunos visitantes no entienden los números romanos.

“Los números romanos pueden ser un obstáculo para la comprensión”, explica la comisaría del museo parisino. Así, cuando las medidas anticovid lo permitan, el Carnavalet reabrirá las puertas al público con una novedad: los escritos explicativos abandonarán los números romanos en favor de los árabes.

Igualmente, el Louvre ya no utiliza números romanos para indicar los siglos y sólo los utiliza para reyes o reinas. Esta decisión ha generado debate y controversia entre los círculos académicos. El escritor y periodista italiano Massimo Gramellini no se corta ni un pelo: “Con todos los respetos, en tiempos de Luís XVI-16 le habrían cortado la cabeza por mucho menos. Esta historia de los números romanos es la síntesis perfecta de la catástrofe cultural en curso: primero no se enseñan las cosas y después se eliminan para no hacer que los que los que no las conocen se sientan incómodos. Una educación plana no es un objetivo, sino una desgracia”, dice. “El paso de IV a 4 se convierte en el símbolo de la renuncia progresiva a la enseñanza de la cultura clásica”, apunta el medio.

La medida del Carnavalet y el Louvre también estuvo a punto de aplicarse en los museos de Normandía y de Bellas Artes de Rouen, pero en el caso de este último, su director, Sylvain Amic, se negó y mantendrá los romanos en la próxima exposición.