El mago de los modelos estadísticos, Helmut Norpoth, predice otra victoria para Donald Trump

Por Santiago Fontenla |

Se llama Helmut Norpoth, y seguramente es el politólogo más solicitado de los Estados Unidos. Profesor de Ciencias Políticas en la prestigiosa Universidad Stony Brook, recibe llamadas semanales de las campañas de Trump y Biden, además de docenas de medios de comunicación. ¿Por qué el interés? En 2016, predijo correctamente el resultado de las elecciones presidenciales de Estados Unidos.

Helmut Norpoth ha sido capaz de adelantar resultados electorales con éxito y las cifras lo certifican: su ‘Modelo Primario’ ha predicho correctamente cinco de las últimas seis elecciones presidenciales, y cuando se aplica a elecciones anteriores, ha logrado adelantar el resultado de 25 de las últimas 27 elecciones presidenciales, fallando únicamente en las elecciones de 2000 en las que George W. Bush derrotó a Al Gore y las elecciones de 1960 en las que John F. Kennedy derrotó a Richard Nixon, dos elecciones disputadas por un puñado de votos.

Helmut Norpoth ha desarrollado un método de análisis denominado ‘Modelo Primario’ (primarymodel.com), una representación estadística de las carreras presidenciales de Estados Unidos basadas en datos que se remontan a más de un siglo.

Para las presidenciales de 2020, su modelo proyecta una victoria de Trump, con posibilidades del 90% de ser reelegido. El dato choca con las encuestas de los medios.

Norpoth comenzó a trabajar en su modelo después de las elecciones presidenciales de 1992, poniéndolo a prueba por primera vez en 1996.

«Mi primer pronóstico fue el de las elecciones de 1996, aquellas en la que Bill Clinton fue reelegido para un segundo mandato», dice.

Norpoth, que ha estado en Stony Brook desde 1979, predijo correctamente la victoria de Clinton usando una versión muy simple de su modelo. Ampliaría el modelo en los años venideros, una evolución que continúa hasta nuestros días. Pero una métrica clave que es evidente para Norpoth incluso en las primeras etapas —la importancia de las primeras primarias presidenciales— sigue siendo una parte crítica del ‘Modelo Primario’.

Después de las elecciones de 2008, en las que Barack Obama ganó la nominación y luego las elecciones a pesar de no ganar las primarias de New Hampshire, Norpoth amplió la gama de primarias para incluir también las de Carolina del Sur. «Me concentro en las primeras primarias y en la forma en que los candidatos se desempeñan en esos primeros momentos. Es un indicador clave para conocer lo que va a suceder en noviembre».

Norpoth describe el enfoque en las primarias como la diferencia clave entre su modelo y otros: «Se trata de elecciones primarias, que son verdaderas contiendas electorales y los votos se cuentan y se tabulan», afirma. «También utilizo números reales, como los resultados de elecciones anteriores, que indican si el péndulo se está alejando del partido de la Casa Blanca o hacia ellos. Esto es algo que se basa en los resultados reales de las elecciones y no en ningún tipo de encuesta de opinión».

El modelo de Norpoth predice la victoria de Trump

«Cuando miré a New Hampshire y vi que Donald Trump obtuvo el 85% de los votos, y el oponente más cercano fue Bill Weld con el 10%, estaba bastante seguro de lo que el modelo iba a predecir», dice. «Si Trump hubiera conseguido sólo el 55% y un oponente hubiera conseguido el 40%, tal vez no hubiera predicho que Donald Trump tendría una oportunidad de ganar».

En cuanto a los demócratas, Norpoth dice que el gran número de candidatos y la incapacidad de cualquiera de ellos para poner en marcha la campaña con rapidez pueden haber condenado al partido desde el principio.

«La gente ha olvidado cómo Joe Biden lo hizo en New Hampshire», dice Norpoth. «Fue terrible. Obtuvo el 8,4% de los votos, lo cual es increíble para un candidato con aspiración de ser presidente».

«Lo que los demócratas deberían haber hecho si fueran realmente serios y quisieran vencer a Trump habría sido reunirse alrededor de un candidato desde el principio y no mantener una batalla tan prolongada entre aspirantes», afirma Norpoth.

Norpoth, que ha estudiado primarias electorales que se remontan a 1912, confía en las matemáticas. Si algunos sospechan que ciertas circunstancias como la pandemia COVID-19 o los disturbios civiles generados por la muerte de George Floyd, podrían tener un efecto impredecible en los resultados de las elecciones, Norpoth adelanta que esas crisis no tienen relación con su proyección.

«Mi predicción es lo que yo llamo ‘final incondicional’», dice. «No cambia. Es un modelo matemático basado en cosas que han sucedido. Las elecciones presidenciales de 2016 han ocurrido. Puedo añadir los resultados de más primarias, pero incluso esos números son reales, han sucedido y tampoco pueden cambiar».

«Todo el mundo piensa que Trump va a perder de forma estrepitosa, y aquí estoy yo prediciendo con casi total certeza que va a ganar», concluye. «Parece una locura. Pero no lo es».

Veinticinco de las últimas 27 elecciones presidenciales de Estados Unidos pueden dar fe de ello.

Texto publicado originalmente en AlertaDigital.com en agosto de 2020