Marruecos y sus chantajes a España. Objetivo: El Sáhara Occidental, Ceuta y Melilla

Por Roberto Vaquero

Nos encontramos en una época en lo que prima lo fugaz, lo instantáneo, lo efímero, y esto es algo que también afecta a los conocimientos de historia de la población, al recuerdo que se tiene de según qué cuestiones.

El caso de Marruecos no es la excepción, nos encontramos ante una monarquía represiva y dictatorial que oprime a su propio pueblo, la monarquía y la familia real están fuera de toda crítica posible, y pobre de aquel que se atreva a alzar la voz. Hay cientos de casos recientes de detenciones, torturas, asesinatos encubiertos y gente forzada a exiliarse para salvar su vida y las de sus familiares cercanos.

Además, desde la infame Marcha Verde, Marruecos ha ocupado el Sáhara Occidental, forzando a gran parte de su población al exilio y a una situación de vida dura e inhumana en campamentos en el desierto. No contentos con ello y con la represión generalizada contra los saharauis, además han realizado operaciones como la del paso del Guerguerat para forzar la guerra y encima culpar a los saharauis por ello.

Actualmente Marruecos mantiene en sus cárceles a cientos de presos saharauis en unas condiciones miserables de vida, bajo torturas y sin garantía de ningún tipo, casos como el del periodista Mohamed Lamin Haddi son, desgraciadamente, constantes.

Marruecos cuenta además con el apoyo directo de Estados Unidos, la conveniencia de la Unión Europea y la dejadez de funciones total del Gobierno de España, que siempre concilia con el régimen marroquí y termina cediendo. Los saharauis han sido abandonados a su suerte por intereses económicos y estratégicos extranjeros.

Por si todo esto fuera poco Marruecos presiona con la inmigración para conseguir sus requerimientos e incluso los plazos para obtenerlos. En total coordinación y permisibilidad con las mafias de trata de personas, empujan a migrantes al mar para forzar a España a plegarse a sus exigencias. Poco le importa a esta dictadura la vida de aquellos que en muchas ocasiones lanzan de forma directa a la muerte.

Es curioso que, tras la llegada a España del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, y las consiguientes protestas marroquíes, hayan llegado oleadas de migrantes. En Canarias, además, han encontrado una barcaza con 17 migrantes muertos.

Esto demuestra lo poco que le importa la vida de sus súbditos a Mohamed VI, este tipo de acciones serían tomadas como un acto de guerra por cualquier país con soberanía nacional, pero España se sigue plegando a las presiones de Marruecos y Estados Unidos, abandonando al pueblo saharaui y a la propia población marroquí al terror de la terrible dictadura de Mohamed VI.

Además, Marruecos tiene la desfachatez de pedir ayudas para luchar contra la inmigración ilegal, así es financiado por España y por la Unión Europea, obteniendo fondos y equipamiento para algo que debería hacer por su propia cuenta. De hecho, solo hacen lo que deberían cuando sacan provecho en negociaciones ajenas a esta cuestión.

Es una situación similar a lo que pasa con Turquía, es necesario tomar medidas estrictas contra ambas dictaduras y frenar en seco toda iniciativa de presión jugando con la vida de gente que no tiene la culpa de vivir bajo la bota de hierro de estos criminales que dirigen ambos países.
Las presiones también se agudizan cada vez que sale a colación el Sáhara.

Marruecos quiere el reconocimiento público de que es parte de su territorio nacional y siempre presiona a España y la Unión Europea en cuanto se plantean soluciones distintas a la que defienden en Rabat: la ocupación colonial.

Las reivindicaciones que mantiene Marruecos sobre Ceuta y Melilla, con Canarias tienen más cuidado, también se mueven a golpe de presiones, especialmente las migratorias. Si las negociaciones se tuercen de lo esperado por Marruecos surgen las amenazas de cierres fronterizos y de finalización de acuerdos comerciales

Las acciones de Marruecos no se acaban en su territorio o con las mafias que juegan con la vida de los migrantes. Se han trasladado a España, donde una parte considerable de la emigración marroquí sigue controlada por la cuestión religiosa dirigida por imanes puestos por el gobierno marroquí y también por las actividades de agentes de dicho gobierno. Desde el propio territorio nacional español, y gracias a una gran inversión financiera, realizan actos de presión para torcer la voluntad de España en determinados aspectos y así cumplir los planes del Gran Marruecos que tiene Mohamed VI.

El objetivo de estos chantajes no es otro que el reconocimiento del Sáhara Occidental como parte del territorio nacional marroquí y la obtención de Ceuta y Melilla.

España debe romper con la línea de inactividad y conciliación con Marruecos por la cuestión del Sáhara y tomar la responsabilidad internacional que debería tener por ser culpable de la situación actual en que viven los saharauis, ya que fue su colonia y tiene una responsabilidad para con ellos.

Se debe apostar por el derecho a la autodeterminación como un derecho inalienable de todas las naciones a establecerse de forma independiente si es su deseo, la separación política y fin de la ocupación colonial de Marruecos es la única solución de progreso posible para la situación criminal a la que se han visto condenados los saharauis.

Vía https://www.ecsaharaui.com/2021/04/marruecos-y-sus-chantajes-espana.html